El éxito de Womenalia. Mujeres en red

Comparto la presentación de Womenalia por María Gómez del Pozuelo. Un vídeo que resume las principales clave de su éxito:

  • Colaboración
  • Emprendimiento
  • Networking
  • Inspiración
  • Desarrollo profesional
  • Unión
  • Formación

Ofrecidas por un equipo con :

  • Amor
  • Optimismo
  • Perseverancia
  • Formación

Porque, como indica María G. del Pozuelo, “El alma de la empresa está formada por la suma de las almas de todas y cada una de las personas que forman el equipo”

Philippe Petit. Un soñador con las ideas muy claras

Me fascina la trayectoria vital de Philippe Petit, el funámbulo francés que cruzó las Torres gemelas, a una altura de 417 metros. Una hazaña que quedó descrita en la película Man on the wire

Metódico y disciplinado. Philippe planifica, arriesga, trabaja en equipo, recicla, hibrida, innova y lidera con el objetivo de alcanzar sus metas. Mantiendo la fe y la pasión por su obra.

El ecosistema de análisis

Llevo tiempo reflexionando los factores a tener en cuenta en el desarrollo de todo análisis. Hace un par de años, proponía un modelo que combinase técnicas y herramientas de análisis en un entorno creativo.

Un modelo que ha evolucionado y que ahora incorpora tres elementos clave como son los criterios de definición de indicadores, las técnicas de representación escogidas y la habilidad para interrelacionar elementos eficientemente (inteligencia práctica).

Un ecosistema que evoluciona mediante la combinación eficiente de técnicas y herramientas, aplicadas sobre factores medidos con el indicador adecuado y representados con el diseño que permita comprender la situación en una sola hoja.

Un ecosistema donde herramientas y técnicas deben ser escogidas para satisfacer el nivel de significación esperado y donde siempre deberá existir una componente lúdica para revisar y reinventar procesos.

Sir Ken Robinson | Todos tenemos la capacidad de ser creativos

Entrevista a Sir Ken Robinson realizada por Eduardo Punset para Redes.

Todos poseemos un talento, todos tenemos la capacidad de ser creativos; y la mayoría vivimos sin saberlo, convencidos muchas veces de que el creativo es aquel que sabe componer melodías, o escribir una poesía.

Ken Robinson reclama en este capítulo de Redes la necesidad de que en nuestra sociedad existan entornos donde cada uno pueda encontrar la inspiración necesaria para desarrollar su creatividad.

Stephen Few | El periodismo consiste en facilitar la vida de los lectores, no en entretenerlos (por @albertocairo)

Entrevista realizada por @albertocairo en su blog Periodismo con Futuro (El País, 29/08/2011)

Antes de la explosión informativa propiciada por blogs y redes sociales, las opciones para estudiar los principios de la visualización y la infografía se limitaban a las obras de un puñado de pioneros de procedencias diversas: estaban los estadísticos John W. Tukey y William S. Cleveland, los cartógrafos Jacques Bertin y Alan Mac Eachren y los científicos sociales Howard Wainer y Edward T. Tufte.

También estaba Stephen Few.

Los libros de Few, principalmente Show Me the Numbers y Now You See It, funcionan como puentes entre los escritos (a veces excesivamente abstractos) de los teóricos del primer párrafo y la experiencia diaria del profesional. Si Edward Tufte, su principal influencia, se rinde a menudo a un estilo mesiánico y sentencioso, Few, sin perder precisión en el manejo de conceptos, es práctico y directo, una probable herencia de su pasado como consultor en inteligencia empresarial.

Alberto Cairo: En marzo de 2011, usted fue jurado de los premios internacionales de infografía Malofiej, que distinguen cada año lo mejor de la visualización en periódicos y revistas. Durante una conversación, me dijo que nunca había estado expuesto de forma tan intensa a este tipo de gráficos, ya que su especialidad es el análisis cuantitativo de empresas. ¿Qué es lo que le llamó la atención del trabajo de los muchos periodistas visuales que se presentan a este certamen?

Stephen Few: A pesar de que tuve la suerte de evaluar muchos buenos proyectos, también percibí que los errores más comunes en gráficos periodísticos son muy parecidos a los que se cometen en el mundo empresarial. Los diseñadores de infografías tienden a imitar lo que ven en otras publicaciones y no reflexionan sobre si se trata de soluciones adecuadas para los datos que manejan. Vi muchos gráficos que imitaban sinsentidos como este, de la revista Good:

Threetrilliondollarwar

AC: Los periodistas visuales se dejan llevar por las modas.

SF: Ese es un problema serio, desde luego. Hoy en día existen diseñadores que piensan: “de acuerdo, tengo veinte valores que quiero que el lector compare. ¡Voy a crear un gráfico de burbujas!” Se lanzan entonces a dibujar un montón de círculos organizados de una forma estéticamente agradable, sin estudiar si esos datos poseen un orden natural y sin tener en cuenta que el cerebro humano no es bueno comparando áreas, sino solo alturas y longitudes, por lo que un gráfico de barras sería más adecuado.

Me dio la impresión de que muchos profesionales toman los datos y se dedican simplemente a buscar una forma divertida y original de mostrarlos, en vez de entender que el periodismo consiste -una vez reunidas las informaciones- en facilitar la vida de los lectores, no en entretenerlos. El trabajo del diseñador de información no es encontrar el gráfico más novedoso, sino el más efectivo.

ShowMeTheNumbersAC: Creo que la causa de este fenómeno es que bastantes periodistas y diseñadores mantienen una mentalidad paternalista: piensan que si optan por gráficos más funcionales y densos, acabarán siendo también visualmente pobres, de aspecto técnico, frío, poco atractivo.

SF: Atraer la atención con algo no relacionado con la información, como adornos y efectos especiales, es un truco contraproducente. En periodismo, ¿cómo se gana uno al lector? Con un buen titular, algo que resulta llamativo pero que, ante todo, está basado en el texto que encabeza. El lector no leerá un reportaje o noticia porque su titular resulte bello, sino porque este sugiere que la historia a la que acompaña es interesante.

Lo mismo ocurre con los gráficos. Uno puede crear algo visualmente espectacular, lleno de elementos decorativos irrelevantes pero, ¿qué gana con ello? Nada. Por lo menos, nada que tenga que ver con el objetivo central de una historia periodística, que es informar. La decoración atraerá al lector, pero este perderá inmediatamente el interés cuando compruebe que el contenido es irrelevante o ilegible. Esta es la estrategia del diseñador perezoso, dispuesto a sacrificar la integridad de los datos en favor de lo lúdico, del mero entretenimiento.

Sospecho que estamos ante una consecuencia de que los medios de comunicación, cuando tienen que contratar personal para sus departamentos de gráficos, elijan solo gente que procede de facultades de Arte y con experiencia en software, y no analicen si poseen la formación necesaria para contar historias a partir de datos. Pueden ser buenos maravillando con pirotecnia visual, pero esa es una habilidad más propia de la publicidad que del periodismo.

AC: ¿Es ese el caso de David McCandless, el famoso diseñador británico, a quien ha criticado en varios artículos recientes ([1], [2])?

SF: En la semana que pasé como jurado de los premios Malofiej, tuve que leer muchas infografías parecidas a lo que McCandless ha publicado en The Guardian y Wired. Lo que me deja perplejo de la popularidad que ha conseguido es que su trabajo no es interesante ni como diseño ni como visualización. Sus gráficos suelen ser superficiales y, desde el punto de vista estructural, están llenos de errores. Fíjese en una de sus infografías más celebradas, la titulada The Billion Pound-O-Gram:

BillionPoundoGram

El objetivo del gráfico es revelar que el tamaño del déficit de Gran Bretaña (175.000 millones de libras, el cuadro negro a la derecha) es grande, comparado con otros números con los que el lector del Guardian está familiarizado. Pero este es un mensaje algo intrascendente, que se resume en pocas palabras. ¿Ayuda el gráfico a poner la cifra en contexto? ¿Nos permite profundizar y analizar los datos desde diferentes puntos de vista? ¿La información está estructurada para facilitar comparaciones? Intente responder a las siguientes preguntas sin leer los números que aparecen dentro de cada rectángulo:

• ¿Qué es mayor en términos económicos: los préstamos hipotecarios (Mortgage Lending) o el Servicio Nacional de Salud (NHS)?

• ¿Cuál es la diferencia entre los préstamos hipotecarios y las pensiones públicas (State Pensions)?

• ¿La diferencia entre el gasto en pensiones públicas y los ingresos de Tesco (una cadena de supermercados) es parecida a la diferencia entre 62 y 59 o mucho mayor?

• ¿Qué es mayor: prestaciones por desempleo (Income Support) o gasto en policía (Police)?

Podría argumentarse que esas comparaciones no son demasiado relevantes, dado que el gráfico se centra en el tamaño del déficit. Así que, a continuación, intente decirme cuánto mayores o menores que el déficit son los rectángulos Income TaxBailout: Asset Purchasing and Lending. Es casi imposible.

Todas esas cuestiones son muy fáciles de responder con un simple gráfico de barras. Vea lo sencilo que resulta clasificar las cantidades de mayor a menor y percibir la proporción entre cada una de ellas y el déficit, representado por una gruesa línea negra vertical.

RedesignBillion
AC: A veces uso una analogía para explicar que la elección de la forma de un gráfico tiene que ser restringida por las tareas en las que ese gráfico debe ayudar al lector. En otras palabras, una infografía es una herramienta cognitiva. Pensemos en un martillo: existen martillos grandes, pequeños, bellos y feos, fabricados con materiales diferentes; sin embargo, en el fondo, todos tienen una forma similar. ¿Cómo convencer a periodistas y diseñadores de que la prioridad tiene que ser la estructura y no la estética (que puede ser una preocupación posterior)? ¿Cómo persuadirlos de que es aconsejable actuar más como ingenieros que como artistas?

SF: Para mí es más o menos sencillo, dado que suelo dirigirme a audiencias corporativas, que ya han asumido que un gráfico es un instrumento de estudio y análisis, no un mero adorno para rellenar una página o para aligerar una presentación en PowerPoint. Ahora bien, también es cierto que constantemente me encuentro con gente fascinada por lo que yo llamo arte basado en datos (Data Art).

El arte basado en datos y la visualización de esos mismos datos son disciplinas diferentes. No tengo nada contra el arte, desde luego: hace unos días fui a una exposición en el Museo de Arte Contemporáneo de San Francisco y me maravillé ante varias obras de Henri Matisse y de Picasso. Cuando veo un cuadro de Picasso, sin embargo, no tengo la expectativa de extraer una historia clara, sino de que me conmueva. Ocurre lo contrario al usar una visualización: espero que me ayude a entender la verdad que se esconde tras cantidades enormes de números.

Nowyou see it AC: Esa puede ser una buena filosofía para el periodista visual.

No, esa debe ser la filosofía del periodista visual, si uno entiende el periodismo como aquella actividad profesional cuyo objetivo es proporcionar a los ciudadanos la información que necesitan para tomar mejores decisiones públicas y privadas.

AC: Supongamos que, en vez de hablar para una audiencia compuesta por ejecutivos y mandos intermedios de una empresa, nos dirigimos a periodistas sin experiencia alguna en visualización. ¿Cuáles son los pasos fundamentales en la creación de un buen gráfico?

SF: No creo que el procedimiento sea muy diferente al que un analista de empresas adopta para estudiar datos y presentarlos a sus colegas. Lo primero que hace es preguntarse cuáles son los mensajes que esos datos transmiten, o deben transmitir. Un periodista, de la misma manera, debe pensar en la historia que los datos ocultan y que puede ser de interés y utilidad para sus lectores. Si uno es capaz de resumir esta historia con palabras, ya habrá avanzado mucho.

El siguiente paso es buscar los tipos de gráfico mejor adaptados a la naturaleza de la información. ¿Quiero que mis lectores comparen las tasas de infección por VIH en varios países de África? Es posible, entonces, que lo más adecuado sea un gráfico de barras, organizadas de mayor a menor, como en el ejemplo del que hablamos anteriormente.

Para tomar esta decisión, uno debe aprender el vocabulario y la gramática de la visualización: cómo formas geométricas codifican conceptos abstractos y valores cuantitativos. Es imprescindible familiarizarse con el trabajo de gente como Jacques Bertin, en su Semiology of Graphics, Colin Ware, de la Universidad de New Hampshire, que ha escrito dos maravillosos libros sobre el procesamiento cerebral de información gráfica ([1], [2]), y Stephen Kosslyn, tal vez comenzando con su reciente entrevista. Tanto Ware como Kosslyn profundizan en la relación entre presentación, percepción y cognición. Si la aspiración de un periodista es hacerse entender por su público, debe estudiar cómo funciona el cerebro humano.

Un último paso fundamental: desarrollar el sentido crítico. Si los estudios de usabilidad forman parte desde hace tiempo del diseño de software y de páginas Web, también pueden ser incorporados a la visualización y la infografía.

AC: En su blog escribe sobre tendencias que considera negativas, pero también destaca ejemplos de buen hacer. ¿Alguna recomendación de innovaciones, proyectos y profesionales a los que merezca la pena seguir con atención?

SF: El mundo de la visualización está cambiando muy rápidamente. Una novedad que me viene a la cabeza de inmediato es el impulso que están recibiendo las redes de visualización colaborativa, en las que grupos de científicos y expertos trabajan sobre los mismos datos desde diferentes lugares del mundo. Un ejemplo muy conocido, accesible para el usuario medio, es Many Eyes, de IBM.

En cuanto a formas gráficas nunca vistas, una compañía llamada Panopticon me sorprendió hace algún tiempo con un nuevo tipo de visualización, llamada gráfico de horizonte (horizon graph). Permite comparar más de cincuenta variables a lo largo del tiempo gracias a que los números no se representan solo por medio de la altura de las líneas, sino también con tonos de color. Uno tarda un poco en acostumbrarse a leerlo pero, como expliqué en un artículo, puede resultar muy útil.

Libros recientes… Tal vez Visual Language for Designers, de Connie Malamed. Está entre los que más me han gustado en los últimos años. Los principios que describe son un buen punto de partida para cualquier carrera en visualización periodística.

Alberto Cairo (Twitter: @albertocairo) es director de infografía y multimedia de la revista Época (Editora Globo, Brasil)

Lisa Randall | La creatividad es tan determinante en matemáticas como en poesía

Entrevista a Lisa Randall, cosmóloga y física cuántica en La Contra de la Vanguardia (22/12/2011)

Cree usted en partículas invisibles e intangibles.
No creo: sé que existen.

¿Cómo lo sabe?
Indicios, modelos teóricos, proyecciones matemáticas…

¿Y a qué conclusiones llega?
Existen universos ocultos.

¿Dónde?
Aquí.

¿Otros mundos, pero dentro de este?
Es un modo poético de decirlo.

Dígamelo a su modo.
El cosmos tiene dimensiones extras.

¿Qué entiende por dimensiones extras?
Otras dimensiones más allá de las tres que experimentamos cada día.

¿Desde cuándo lo sabe?
Se planteó tal posibilidad hace casi un siglo, y trabajos de los últimos años nos lo confirman.

¿Qué trabajos?
Los que buscan unificar todas las fuerzas de la física, la teoría de cuerdas, las branas…

¿Qué son las branas?
Otros planos de la realidad, otras dimensiones.

Explíquemelo para que se entienda.
Imagine una cortina de ducha.

Bien.
Imagine unas gotitas de agua deslizándose por esa cortina.

De acuerdo.
Viajan por el plano de la cortina, y para las gotitas sólo existen dos dimensiones.

Sí.
Para nosotros, que las vemos, hay tres dimensiones: vemos las gotas desde una tercera dimensión, desconocida para ellas.

Entendido.
Análogamente, si nosotros somos como esas gotas, además de las tres dimensiones que captamos, existen otras.

¿Cuántas?
No se sabe. Quizá nueve o diez dimensiones más, según la teoría de cuerdas…

¿Cómo son?
Algunas son muy pequeñas, otras son muy grandes. Están enrolladas, o arqueadas… Me interesan las que son lo bastante grandes como para que detectemos su influjo.

¿Qué influjo?
En la fuerza de gravedad, para lo que no hay explicación satisfactoria… si no consideramos el influjo de otra dimensión. Es lo mismo para otros fenómenos raros del cosmos.

¿Qué le fascina más de lo que investiga?
¡Todo! Me resulta fascinante la posibilidad de entender el universo, de conocer los elementos que lo constituyen: he llegado a la conclusión de que hay una dimensión extra infinita.

¿Infinita?
Es la única solución coherente para encajar ciertos efectos físicos que resultaban inexplicables de otro modo.

¿La estética de una solución puede cegar a un científico?
La belleza no es garantía de nada, pero anima a continuar indagando.

¿Puede una ecuación ser tan bella como un poema?
La creatividad es tan determinante en matemáticas como en poesía.

Las ideas, los sueños… ¿guardan alguna relación con esas dimensiones extras?
No tengo respuesta para eso.

¿Qué partícula es la más elemental del universo?
Los quarks y los leptones son los constituyentes fundamentales de la materia visible. Pero es probable que haya más cosas.

¿Qué quiere decir?
Afinando la tecnología actual, podríamos descubrir nuevas partículas elementales. Con el colisionador de partículas de Ginebra hallaremos –calculo que en menos de un año– partículas que confirmen las dimensiones extras del cosmos.

¿Confirmarán que los neutrinos son más rápidos que la luz?
Hay que seguir contrastando esos experimentos. Si fueran correctos, evidenciarían una teoría subyacente a la de Einstein, sin invalidarla por ello.

¿Qué le ilusionaría encontrar?
Algo sobre la naturaleza de la materia oscura. La materia oscura interactúa con la gravedad, pero no con la luz.

¿Qué es la materia oscura?
Sólo el 4% del universo es materia: las estrellas, el Sol, los planetas, usted y yo… El 23% del universo es materia oscura.

¿Y el 73% restante?
Energía oscura, la energía del vacío, un campo que ocupa todo el espacio…

Me pierdo…
Además, para cada partícula hay una antipartícula, íntimamente relacionadas ambas: hay materia y antimateria.

¿Cuál es su partícula favorita?
De los seis tipos de quark que conocemos, me interesa especialmente el top, que es el quark más pesado, con más masa.

¿Aparecerá Dios en el colisionador?
Es bastante improbable.

¿No hay riesgo de que el colisionador cree un agujero negro y un cataclismo?
Un agujero negro aparecería y desaparecería a gran velocidad. No hay ningún peligro, ja, ja… De hecho, el centro de nuestra galaxia, en uno de cuyos brazos estamos, es un agujero negro.

Glups.
No se preocupe por eso: ¡deberíamos preocuparnos más de otras cosas!

¿De qué?
Del futuro de la democracia, por ejemplo.

Daniel Finzi | Lo realmente necesario es abrazar y ser abrazado

Entrevista a Daniel Finzi, director de teatro, autor, coreógrafo y clown (La Contra de La Vanguardia, 17/12/2011)

Cuál es el eje de su vida?
La ligereza. Y considero que en el caso de las ideas y de los sentimientos, a mayor densidad, mayor ligereza.

Ummm…, no le sigo.
Cuanto más llenos de facetas están una amistad o un amor, más ligeros se vuelven.

¿De eso habla usted?
Yo cuento historias que sanan, y lo que me gustaría despertar es la fe en uno mismo, pero no para desarrollar la fuerza sino valorando la fragilidad. Tengo temas recurrentes como la amistad, que es un motor extraordinario, la sanación y los dioses.

¿Y qué hacen sus dioses?
En muchos de mis espectáculos algo cae del cielo: una lluvia de pollos, o de corchos, como si los dioses estuvieran descorchando botellas y nos cayeran pedazos de fiesta.

Se fue en busca de chamanes por el mundo; ¿descubrió algún secreto?
Trataba de comprender cómo sanaban y descubrí que hay que desarrollar y entrenar la intuición escuchando dentro y fuera. Ese es uno de los talentos de un director.

¿El payaso escucha?
Siente, y danza frente al público una danza de cortejo. Nos especializamos en tomar a la gente entre los brazos y acunarla. No danzamos para que nos vean, danzamos con quien nos mira.

¿Desde cuándo lo sabe?
Desde que lo abandoné todo tras la primera gran pena de amor y me fui como voluntario a cuidar moribundos con la Madre Teresa de Calcuta en India. Ahí cambió mi vida.

¿Qué pasó?
Llegué como un joven clown con la idea de que debía alegrar el mundo, y me di cuenta de que lo realmente necesario es abrazar.

¿Y así nació el teatro de la caricia?
Es fundamental encontrar historias que partiendo del dolor más profundo puedan iluminar, historias que sanen.

¿Por ejemplo?
Cuando mis amigos tienen a su hijo adolescente herido de amor, me lo envían. Yo los compadezco: “Cuando tu primer amor te abandona te sientes morir; todo se acabó para ti”. “¿Cómo lo sabes?”, me preguntan. Y entonces les cuento el gran secreto.

¿Qué secreto?
“A mi tío le pasó lo mismo. ¿Y sabes el vecino de arriba, el del perrito?… También le pasó. A la cajera del súper, la rubia guapa, también. De hecho todo el barrio está herido de amor, pero todos nos hemos salvado”.

Inteligente.
Cuando se levanta el telón y miro a platea, sé que por lo menos el diez por ciento sufre de amor, seguro.

¿Ha entendido por qué?
Porque los dioses son fantásticos dramaturgos y para contarse historias entre ellos o interesarnos a nosotros, títeres en esta aventura, escriben dramas extraordinarios. Si todo es perfecto, no interesa a nadie.

A mí me encantan los cuentos de hadas.
Siempre hay un ogro.

Pero es vencido.
Estoy de acuerdo. Creo en esas historias y en que hay que decirles a los niños: pasarás por bosques oscuros, pero vencerás.

La fantasía está desprestigiada.
La física dice que todo es apariencia.

¿Cómo será la realidad?
Para mí es lo que podemos contar. No es- tamos seguros de nada, sólo de lo que podemos contar, por eso creo que es tan importante tomarnos un tiempo para contarnos quiénes somos. Así construimos.

¿Nuestra propia historia?
La del universo.

¿Qué se cuenta usted?
Me repito tres preguntas: de dónde vengo, adónde voy y qué cenaré esta noche, y cada día encuentro respuestas diferentes.

¿Adónde quiere llegar?
Atrás.

¿?
Cuando uno contempla un atardecer, quiere regresar a algún lugar que no sabe dónde está ni cómo es. Es el lugar del que venimos.

Nostalgia.
La nostalgia te impulsa hacia delante. Los nostálgicos descubrieron tierras nuevas. Y son los que levantan una copa para brindar y agradecer el momento presente porque saben que no volverá.

Admirable lucidez.
A mí me fascina la amabilidad, esas personas delicadas que tocan las cosas como si intuyeran su alma. Lo ves a veces en los hospitales: personas con esa extraña amabilidad incluso con los cadáveres. Esa gente me tiene a su merced, es un talento ante el que no tengo defensa.

Bromeando y riendo, Polichinela te dice la verdad.
Polichinela es un sofista, un malabarista de las ideas. Para mí ser clown consiste en la capacidad de poner en duda. A mí la gente que duda, el político que duda, me da mucha más tranquilidad.

Curioso.
La duda no es mentirosa, la duda busca respuestas, la duda es flexible.

¿No tiene ninguna certeza?
Sí, pero me duran muy poco.

¿Siempre en el laberinto?
El laberinto no es una trampa, es un viaje hacia el interior de uno mismo. Para encontrarse hay que perderse. Para avanzar, crecer, las certezas no sirven. Hemos de perdernos, una, diez, cincuenta veces al minuto para no quedarnos en la piel de las cosas. Cuanto más se pierde uno, más puertas abre.